Este antes no es como ahora


Si cuando en la mirada, pensamiento, una sonrisa, se percibe el punto de parada,
comprendida la consecuencia balbucearía en un instante,
una palabra, apenas un gesto de la mano,
y advertiría el leve y suave intercambio de lo cotidiano.
La continuidad de lo añorado y la extravagancia de lo ordinario.
Si cuando en el suspiro, pesadilla, de un torcer de boca, intuimos lo pasado,
enseñada la escena capturemos esa presa, y, cuchillo en mano,
a merced de lo abstracto disfrutemos de este extraordinario botín.
La incertidumbre de lo punzante y el incisivo siempre alerta.

Comentarios

Entradas populares