"Nemo commodum capere potest ex iniuria propria" ("Nadie puede obtener un beneficio de su propia acción legal")
Miriam se levantó esa mañana exhausta. La campaña estaba siendo muy larga, y más aún después de todo el periodo de “conversaciones” con el tributario. Dios, esos días sí habían sido puro rocanrol. Justo lo que había pensado que sería meterse en política hace ya algunos años. Qué batallas. Unas veces tenían “ellos” la potestad, otras su equipo… Pero nunca cedieron el testigo. Qué gozada. Todavía tenía el sabor del cava Condorniú con el que brindaban cada noche, ese que rozaba los doscientos euros la botella, el extraído de La Fedeuera, El Tros Nou, y La Pleta, un coupage de uvas de las tres tierras de la nación. Esas cenas en Bruselas no solo suponían el esplendor de lo que podía ser, sino el encuentro con El President. Cómo sabía eso, y qué sensación dejaba en el cuerpo. Merecía la pena la exposición y el desgaste, el odio y la manipulación. Recordaba, mientras tomaba el desayuno, el momento en el que desp...